Elasticidad demanda eléctrica – PIB en el 2016

La comparación entre la demanda de energía eléctrica y el producto interior bruto (PIB) proporciona información sobre el consumo eléctrico necesario para alcanzar un nivel de actividad económica.

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Departamento de Acceso a la Información del Sistema Eléctrico

Existe un concepto económico para cuantificar la variación porcentual de una variable en relación con otra, que es la elasticidad. La comparación entre dos variables como son la demanda de energía eléctrica y el producto interior bruto (PIB) proporciona información sobre el consumo eléctrico necesario para alcanzar un nivel de actividad económica. Esta relación se puede calcular en el ámbito regional, por países o por áreas geográficas y, consecuentemente, se utiliza como una variable informativa más para tomar decisiones en empresas y gobiernos sobre estrategias y acciones futuras.

Cuando la elasticidad entre ambas magnitudes es superior a la unidad significa que la demanda ha crecido más que el PIB, lo que puede suceder durante los periodos de expansión económica dependiendo del nivel de desarrollo.

Históricamente, la demanda de energía eléctrica en España aumentó más que el PIB hasta el 2008, año a partir del cual demanda y PIB bajaron, pero más la primera que el segundo. En los dos últimos años, ambos términos han vuelto a aumentar, pero la demanda crece menos que el PIB.

En el año 2016, la demanda de energía eléctrica en España creció un 0,6% respecto al año anterior, mientras que el PIB tuvo una variación del 3,2% en el mismo período, resultando una elasticidad entre ambas magnitudes de 0,2, valor muy inferior al 0,7 registrado en el año 2015, indicando un elevado grado de desacoplamiento entre la evolución de esta magnitud económica y la demanda eléctrica y, en cualquier caso, muy alejado de las elasticidades superiores a la unidad (crecimiento de la demanda superior al del PIB) que se registraron durante el período de expansión económica.

El comportamiento de esta magnitud en el conjunto de los países de la Unión Europea (UE) muestra, con una elasticidad media de 0,5 en la UE, un cierto grado de desacoplamiento entre ambas magnitudes, aunque por encima del valor tan reducido que se ha registrado en España en 2016 que se situó en el puesto 19 en cuanto al valor de elasticidad.

En las cinco principales economías de la UE (Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España), la elasticidad de este conjunto de países presenta una elevada dispersión, oscilando entre una elasticidad máxima en Francia del 1,4, y una mínima de -2 en Italia que registró un descenso de la demanda del 1,9% con un crecimiento del PIB del 0,9% en 2016.

La situación de España en este conjunto de países está más alineada con Alemania, que en este periodo tuvo una elasticidad del 0,4 con crecimientos del PIB y de la demanda del 1,1% y 0,7% respectivamente.

Dentro de este grupo de países, es significativo el comportamiento de esta variable en el Reino Unido, en cuya economía tiene un elevado peso el sector terciario, y que en 2016 la elasticidad fue negativa de 0,9, siendo este el cuarto año consecutivo en que esta situación se produce.

 

 

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